Nuestro compromiso con la tierra, la salud y el futuro
En Roesan Agropecuaria llevamos años trabajando para transformar nuestra producción agrícola al modelo ecológico certificado. No es una decisión de marketing: es una convicción profunda de que el campo solo tiene futuro si lo cuidamos.
La transición implica el abandono total de fertilizantes y fitosanitarios de síntesis, la recuperación de técnicas tradicionales de manejo del suelo (cubiertas vegetales, laboreo mínimo, compostaje) y la adaptación de nuestros ciclos productivos al ritmo natural de los cultivos.
Actualmente nos encontramos en el período de conversión exigido por el Reglamento (UE) 2018/848. Tras superar las inspecciones anuales del CAECV (Comité de Agricultura Ecológica de la Comunitat Valenciana), obtendremos la certificación oficial que acredita nuestro compromiso.
El camino hacia la certificación ecológica es un proceso riguroso que exige cumplir requisitos estrictos durante varios años.
Durante 2 a 3 años, la finca debe gestionarse según las normas ecológicas sin poder comercializar el producto como ecológico. Es un período de prueba en el que se demuestra el compromiso real del productor.
El CAECV, como organismo de control autorizado, realiza inspecciones periódicas: análisis de suelo, revisión de cuadernos de campo, verificación de insumos y comprobación de la trazabilidad completa.
Una vez superado el período de conversión y las inspecciones, se obtiene el derecho a utilizar el sello europeo de producción ecológica (la hoja verde) y el código del operador certificado.
Sin fertilizantes ni fitosanitarios de síntesis, el suelo recupera su vida microbiana y su capacidad de retención de nutrientes. Un suelo sano produce plantas más fuertes y resistentes.
Las técnicas de cultivo en secano adaptadas y el mantenimiento de cubiertas vegetales reducen la evaporación y mejoran la infiltración del agua de lluvia.
Nuestros olivares son refugio de aves, insectos polinizadores y flora silvestre. La ausencia de pesticidas permite que el ecosistema del olivar se mantenga en equilibrio.
Sin residuos de síntesis en el producto final. Un aceite trazable, analizado y certificado que ofrece al consumidor la máxima garantía de calidad y seguridad alimentaria.
Cuando se visitan nuestras fincas, lo primero que llama la atención es el suelo verde entre los olivos. No es descuido, es tecnica: la cubierta vegetal es una de las prácticas fundamentales de la agricultura ecológica que aplicamos en Roesan.
Este manto natural protege el suelo de la erosión, retiene la humedad en los meses secos, fija nitrógeno y da cobijo a insectos beneficiosos. Es la tierra cuidándose a sí misma, con nuestra ayuda. Donde otros ven hierba, nosotros vemos un suelo que respira y un ecosistema que funciona.
Entre los olivos centenarios, hemos plantado frutales jóvenes destinados al autoconsumo y a consolidar la diversidad de nuestra finca. Son árboles que crecen desde el primer día bajo criterios ecológicos, sin haber conocido jamás un tratamiento sintético.
Plantar nuevos árboles es plantar futuro. Es la manera que tenemos en Roesan de decir que esto no termina con nosotros, que habrá quien recoja estos frutos dentro de veinte, cincuenta o cien años. Y lo hara de una tierra más sana que la que encontramos.
En la práctica, la conversión ecológica ha significado cambios concretos en nuestra forma de trabajar:
Si te interesa conocer más sobre nuestro proceso de conversión ecológica, los plazos previstos o cualquier aspecto de nuestra forma de trabajar, estamos a tu disposición.