Aceite de Oliva Virgen Extra y Aceitunas de Mesa del Baix Maestrat
En Roesan Agropecuaria cultivamos olivos en la comarca del Baix Maestrat, una de las zonas con mayor tradición olivarera de la Comunitat Valenciana. Nuestros campos, situados en La Jana (Castelló), albergan olivos de la variedad autóctona Farga, muchos de ellos centenarios, que producen un aceite con personalidad propia.
El Baix Maestrat es tierra de secano, de viento de poniente y de inviernos frescos: las condiciones ideales para que la aceituna Farga desarrolle su perfil organoléptico único. Un aceite afrutado, de baja acidez, con notas herbáceas y un retrogusto ligeramente almendrado que lo hacen inconfundible.
No perseguimos la cantidad. Nuestra producción es limitada y cuidada, porque preferimos un aceite excelente en pocas garrafas que un aceite mediocre en muchas.
La Farga es la variedad de olivo más emblemática del norte de Castelló y sur de Tarragona. Es un árbol longevo —algunos ejemplares superan los 1.000 años— adaptado al clima continental-mediterráneo de nuestra comarca. Su aceituna produce un aceite de calidad superior, reconocido en concursos y valorado por catadores profesionales por su equilibrio, frescura y complejidad aromática.
Al tratarse de una variedad autóctona, la Farga requiere menos tratamientos y se adapta naturalmente al entorno, lo que facilita su manejo ecológico y reduce la necesidad de insumos externos.
Controlamos cada fase para garantizar la máxima calidad del producto final.
Olivos en producción con manejo tradicional: poda anual, cubiertas vegetales y laboreo mínimo. Sin herbicidas ni pesticidas de síntesis desde el inicio de la conversión ecológica.
Recogida entre noviembre y enero, en el momento justo de maduración (envero). Utilizamos vibrador y mallas para minimizar el daño a la aceituna y al árbol.
La aceituna llega a la almazara local en menos de 24 horas. Extracción en frío para preservar todas las propiedades organolépticas y nutricionales del aceite.
Aceite de oliva virgen extra de calidad superior, con acidez inferior a 0,4°. También elaboramos aceitunas de mesa en salmuera siguiendo recetas tradicionales de la zona.
Además del aceite, elaboramos aceitunas de mesa con las mismas aceitunas Farga de nuestros campos. Las preparamos siguiendo las recetas tradicionales del Baix Maestrat: en salmuera natural, con hierbas aromáticas de la zona y el tiempo justo de curación que les da su sabor característico.
Son aceitunas con cuerpo, firmes al paladar, ligeramente amargas y con un toque especiado que las diferencia de cualquier producto industrial. Ideales como aperitivo, en ensaladas o como acompañamiento de platos mediterráneos.
Entre nuestros olivos se alzan las barracas de piedra en seco, construcciones centenarias levantadas sin argamasa ni cemento, solo con la habilidad de manos que apilaron piedra sobre piedra. En Roesan no las vemos como reliquias del pasado, sino como parte viva de nuestro paisaje.
Conservarlas es conservar la memoria de quienes trabajaron esta tierra antes que nosotros. Cada barraca que mantenemos en pie es un compromiso con un patrimonio rural que define la identidad del Baix Maestrat y que merece perdurar.
Algunos de nuestros olivos llevan más de mil años enraizados en esta tierra. Crecen sobre muros de piedra en seco, con troncos retorcidos que cuentan historias que ningún libro recoge. Son monumentos vivos, testigos silenciosos de generaciones de agricultores.
Cuidar de estos árboles milenarios es para nosotros mucho más que agricultura: es honrar un legado. Cada temporada que siguen dando fruto es la prueba de que lo auténtico, lo que se cuida con respeto, no tiene fecha de caducidad.
Las laderas de nuestras fincas están surcadas por muros de piedra en seco que nuestros antepasados construyeron con las mismas piedras que sacaban de los campos al prepararlos para el cultivo. No hay nada importado, nada artificial: la propia tierra proporcionó la solución.
Estos bancales frenan la erosión, retienen la humedad y crean microclimas que benefician al olivar. Mantenerlos es una labor constante, pero imprescindible. Cuando un muro se derrumba, lo reconstruimos, porque abandonar un bancal sería abandonar una forma de entender la agricultura.
Podar un olivo no es simplemente cortar ramas: es dialogar con el árbol. La poda tradicional que practicamos en Roesan busca el equilibrio entre producción y salud del árbol, favoreciendo la entrada de luz y aire para que cada aceituna madure en las mejores condiciones.
Es un saber que se transmite de generación en generación, un gesto que conecta nuestras manos con las de quienes podaron estos mismos olivos décadas atrás. Cada corte tiene su porqué, cada rama que se respeta tiene su razón.
Además del olivar, en nuestras fincas conviven algarrobos que complementan el paisaje agrícola y la biodiversidad de la explotación. El algarrobo es un árbol profundamente mediterráneo, resistente y generoso, que ha alimentado a personas y animales durante siglos en esta comarca.
Para nosotros, mantener los algarrobos es apostar por la diversificación y el equilibrio ecológico. Son parte del ecosistema que hace posible nuestra agricultura, y su presencia en las fincas es una señal de que aquí se cultiva respetando la riqueza natural del territorio.
Si quieres probar nuestro aceite de oliva virgen extra o nuestras aceitunas de mesa, no dudes en contactarnos. Producción limitada, calidad garantizada.